Artículos - 11 May 2017

Amor y Agilidad

Recientemente nos invitaron a un evento de Innovación de un cliente de Pharma. A manera de inspiración, nos pidieron que en un día, preparáramos una charla en el formato Pecha Kucha 20 x 20: 20 imágenes, 20 segundos en cada una (info del formato acá). El tema: Agilidad aplicada a cualquier área.
Decidimos hablar del Amor. ¿Qué mejor manifestación de lo rápido que se mueven las cosas hoy en día y de cómo tenemos que adaptarnos a nuevas formas de vivir?
Hoy les queremos compartir lo que conversamos con la audiencia en dicho foro, o más bien dicho, lo que queríamos decir, porque algo interesante del formato Pecha Kucha es que una cosa es la que planeas y otra la que realmente ocurre. Los 20 segundos se hacen eternos o muy cortos; aceleras, desaceleras, te pones nervioso, improvisas, se te olvidan los textos, creas otros nuevos, haces bromas, mides a la audiencia. En verdad que les recomendamos a todos hacer su propio Pecha Kucha. Es una experiencia que vale la pena!

Ya todos sabemos que las cosas se está moviendo rapidísimo comparadas con la velocidad de siglos e incluso décadas pasadas. Por ejemplo, en un minuto de una escena de acción de de Transformers, se encontró que hay tantos cortes de cámara como en casi cualquier película de principios del siglo pasado.

El amor es una de las cosas que más nos separa generacionalmente de nuestros papás, de nuestros abuelos, de nuestros hijos. Es de las cosas que más ha cambiado en nuestra era sencillamente porque es la que más absorbe los valores contemporáneos: impaciencia, agilidad, sobreexposición, la paradoja de las elecciones.

La apertura ha hecho que haya muchísimas cosas pasando en el mundo del amor. Como las reflejadas en la serie Easy de Netflix: parejas tratando de reavivar la llama con disfraces, las clásicas infidelidades con amigos de toda la vida, tríos, parejas homosexuales, parejas con gran diferencia de edades, etc.

El tiempo y el espacio cambia: Hay más apertura para hacer las cosas cuando queramos en el orden y lugares que queramos: cohabitar sin casarse, relaciones a larga distancia. ¿Todo esto implica que la gente se va a vivir junta más rápido? ¿Las relaciones a larga distancia incrementan con la migración y se aceleran por miedo a la incertidumbre?

La frontera de lo que es infidelidad se amplia enormemente. El sexting ¿es o no infidelidad? Descargar Tinder ¿la intención es lo que cuenta?

Andar por la vida en una búsqueda frenética de pareja ya tampoco es el mandato. Cada día se acepta más ser soltero por convicción. En una época hiperindividualizada se sabe que estar en una relación requiere reajustes que no todos están dispuestos a hacer. No vas a evitar que algunos te quieran presentar a sus amigos con frecuencia, pero tus primos tampoco van a pensar que es el fin del mundo para ti.

Y al mismo tiempo tenemos al «otro” más cerca que nunca. Hay más referencias (en nuestra cara) de lo que “felices parejas” hacen todos los días en Instagram o Facebook -así sepamos que no es cierto y las cosas no son así 24/7; cuesta no compararse.

Es la era de la exploración, de no conformarse, de favorecer lo dinámico y eliminar lo estático. Hay una necesidad de estímulos, de novedad constante. El enemigo es la estabilidad, la fosilización de la vida amorosa. Nos separamos no porque no seamos felices, sino porque podemos ser más felices.

Antes teníamos 2 temporadas de moda. Ahora tenemos 52. Este mindset se modifica en muchos ámbitos y no es una locura pensar que también se traslada al mundo de las relaciones. Tengo algo bueno, pero, ¿podría estar mejor?

Las apps “apestan pero se han vuelto la forma más normal de encontrar pareja”, dice una nota. Entonces, tenemos que ser más eficientes para lograr esta movilidad, y para ello emergen muchas apps nuevas que no sólo te ofrecen más opciones sino con menos probabilidad de fracaso: las que no te conectan con Facebook, las que te hacen match con gente que tiene tus mismos gustos musicales o que odia lo mismo que tú, etc.

Pero no todo es color de rosa.. Como siempre, las utopías corren el riesgo de volverse distopías Siempre tienen que llegar unos a arruinarlo para todos…

En varias encuestas alrededor del mundo, la gente declara que si tuviera que elegir entre renunciar al sexo o a su Smartphone por un año, preferiría lo primero.

Y con ello llegaron las fobias: el miedo a involucrarse emocionalmente (Philophobia); el miedo a no confiar en la gente por experiencias pasadas (Pisanthrophobia), el miedo a no ser suficiente para el otro (Atelophobia), el miedo a la soledad (Eremophobia), el miedo a ser herido (Agliophobia), el miedo a olvidar o ser olvidado (Athazagoraphobia).

Se observa también un retroceso en la cercanía de las personas. En Japón los jóvenes pierden el interés en las relaciones convencionales. Millones no están saliendo con nadie y cada vez más declaran que tener sexo es una carga. De 1996 a 2016 el porcentaje de personas sin pareja en ese país aumentó de 50% a 74%.

Y bueno, las cosas van tan ágiles que se mueven a otro plano, a una dimensión más allá de la relación con otras personas de carne y hueso. Desde la típica historia del señor que abandonó a su esposa y a su familia porque su muñeca no lo molestaba, no lo celaba, no le pedía dinero…

…hasta una realidad reciente y preocupante: la alteración de las expectativas derivada del exceso de consumo de pornografía en internet. Donde ni Scarlett Johanson es suficiente. Según varios estudios, está volviendo a las personas más introvertidas y más desadaptadas socialmente.

Así como la trend online oxygen se estaba instalando cuando ya aparecían cafés libres de WIFI. Ahora la contratendencia es que las personas estén empezando a desintoxicarse de Tinder.

Tal vez el futuro es que todos regresemos al speed dating…. El concepto speed dating existe hace tiempo, pero hoy esa agilidad ya no está sólo en este formato sino en prácticamente todas las interacciones amorosas. Te sientas, hablas con alguien, si no te gusta te cambias, si te gusta, te quedas. Está basado en primeras impresiones; la decisión es instantánea; entre más grande el grupo; la decisión se vuelve más complicada y además es conveniente y entretenido

Las nuevas habilidades que se necesitan en el amor no son muy diferentes a la agilidad que necesitamos al vender una idea en un negocio. Cuando un cliente nos llama y nos pide algo para ayer. Nuestro primer pensamiento es “nooooo”, pero antes de decir que no, hacemos todo para decir “claro que sí”, si la competencia puede, yo también. Firmes por fuera, muriendo por dentro, pero ágiles.

Así como en el mundo de los negocios, quien decida entrar en el volátil mundo del amor y pretenda “triunfar” (lo que sea que eso signifique para cada uno), sin duda tiene que adaptarse a la agilidad del contexto:
1. Aprendizaje Adaptativo – solucionar con base en experiencias previas
2. Velocidad con propósito – favoreciendo la estrategia a largo plazo
3. Cambiar modelos mentales del equipo que toma decisiones
4. Aprender más rápido que los competidores
5. Dar un giro a las prácticas tradicionales: lentas, burocráticas y que restringen el potencial de los involucrados
(especialmente las últimas tres aplicadas al amor resultan por demás interesantes 😉

*Contenido creado por High Speed Solutions, la unidad de Consultoría e Innovación Estratégica de De la Riva Group.

Escrito por: de la Riva Group

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